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miércoles, 26 de enero de 2011

Romancero


Romancero
Anónimo
368 páginas
Edición de Alejandro Segura González

Muy divertido. Composiciones dirigidas al pueblo por su contenido prohibido o contrario al orden establecido. Historias de todo tipo, en verso, muy ágiles: de amores, pasiones, desamores, adulterios, luchas, traiciones, de deshonras y venganzas, algo caricaturescas. Para muestra un botón:

ROMANCE DEL PRISIONERO

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Libro del buen amor

Libro del buen amor
Arcipreste de Hita, Juan Ruiz
Edición de Alberto Blecua
736 páginas


Confuso, ambiguo, siempre jugando al equívoco. Es una de las lecturas más complicadas que he hecho en mi vida y creo que necesitaría, por lo menos y para empezar a comprenderlo más ampliamente, una segunda. Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, aprendimos en nuestra época de estudiantes. Ahora resulta que tal vez era un seudónimo, ya que el libro toca temas que como diríamos ahora no eran políticamente correctos y el autor no podría mostrar abiertamente su identidad. Qué temas son: pues uno que se lleva gran parte del libro es el amor cortés, el intento por parte del protagonista de conseguir una señora, sobre todo desde el punto de vista del gozo y el placer (no hay que olvidar que el autor, se llamara como se llamase era miembro del clero, en eso parece estar toda la crítica de acuerdo). Otro tema es la crítica al dinero y aprovechando ésta, la crítica al comportamiento del clero. Y claro, una lee esto y por en medio se encuentra loores a la Virgen y queda un poco confundida. Si bien es cierto que no tiene por qué ser incompatible el ser pecador según las leyes de la Iglesia, con ser creyente. Todo ello utilizando constantes referencias a los clásicos y a personajes y temas bíblicos que muestran la vasta cultura y formación del autor. Un conjunto aderezado con dobles sentidos, fina ironía y burla. Es interesante, pero muy complejo y agotador.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Milagros de Nuestra Señora

Milagros de Nuestra Señora
Gonzalo de Berceo
264 páginas

Es una lectura curiosa, unos cuantos milagros están bien, pero todos ellos resultan repetitivos. Básicamente son episodios de pecadores que se redimen por su devoción a la Virgen. Llama la atención lo arquetípico de los personajes, tal vez desde el punto de vista del siglo XXI incluso los podríamos definir como naif, son pecadores de una pieza, malos pero con un único resquicio de bondad que siempre acaban arrepintiéndose. El objetivo de los Milagros era conseguir devociones y conversiones para así obtener más fieles y más beneficios para las iglesias y monasterios, todo ello porque el pecado estaba muy extendido. No creo que se lograse la finalidad perseguida, en general los personajes son tan caricaturescos que cuesta sentirse identificado con ellos, y pienso que la gente del siglo XIII no era tan inocente como para creérselo. ¿Realmente la Iglesia pensaba que este era un buen método?

martes, 16 de noviembre de 2010

Cantar de Mío Cid




Anónimo
Estudio y edición crítica de Juan Victorio
368 páginas


No se me hubiese ocurrido leer el Cantar de Mío Cid si no me hubiera visto obligada a ello. Las ideas preconcebidas eran muchas, sobre todo las referentes a que su comprensión sería difícil. Pero nada más lejos de mi experiencia. Lo he encontrado muy divertido y no es muy complicado, con las anotaciones a pie de página y el glosario se entiende a la perfección. La edición comentada del profesor Juan Victorio merece la pena, ha reconstruido el texto en aquellas partes que estaba incompleto y en la introducción expone su teoría sobre la finalidad del poema: aleccionar sobre el deber de obediencia al rey y no como se cree comúnmente, una simple exposición de las hazañas del Cid en su lucha contra los moros, que en el imaginario colectivo figura como un héroe de la Reconquista cuando en el fondo fue un mercenario en busca de riquezas. Lo recomiendo, seguro que os sorprenderá, al menos en mi caso ha sido una muy agradable sorpresa.