domingo, 7 de marzo de 2010

Veinticuatro horas en la vida de una mujer



Algunos me dicen que estoy enferma, no puedo evitar comprar cuando entro en una librería. Esta novela es fruto de mi enfermedad. No la buscaba, simplemente la vi.
¿Son sufientes veinticuatro horas para cambiar una vida? ¿Es una pasión motivo suficiente para dejarlo todo y seguir los instintos y los sentimientos? Stefan Zweig, como siempre describe de forma sublime los sentimientos y narra la historia de una mujer, lo más convencional que uno se pueda imaginar, que ya en la vejez le confiesa a un desconocido, a modo de terapia, para buscar alivio, un episodio sucedido hace muchos años, en el que la pasión por la imagen que se creó de un joven tras un encuentro fortuito la llevó a querer dejarlo todo pero lo que recibió a cambio fue la humillación, simplemente porque el joven tenía otra pasión que no era ella. Lectura rápida que engancha.

5 comentarios:

Xicarandana dijo...

La vaig llegir llegir fa anys. Terrible, una vida no viscuda.

Susana dijo...

Veinticuatro horas.... es mi favorito de Zweig. Al parecer Zweig y Freud eran amigos, o al menos se escribían, porque hay parte de su correspondencia publicada. Yo no lo he leído, pero en una carta, Freud, después de leer el relato de Zweig, le escribe e interpreta que la mujer protagonista está enamorada de su hijo y es una encarnación de este al que ve en el joven por el que está dispuesta a dejarlo todo

abbascontadas dijo...

Zweig llegó a pedir el Nobel (de literatura!) para Freud, al que, al parecer, admiraba mucho (hay edición en Paidós de la correspondencia de Zweig con Freud, Rilke y Schnitzler, que me parece, por otro lado, mejor narrador que Zweig). Como curiosidad: Freud conoció a Dalí por recomendación de Zweig, al que le debía de encantar codearse con la elite intelectual de la época, si bien, a tenor de lo que cuenta Canetti en sus memorias, los literatos "duros" del momento (o sea, Musil) lo miraban por encima del hombro, quizás por su éxito.

caterina dijo...

A munpare li apassiona Zweig i sempre que trob algun dels seus llibre que no té, li compr. He llegit poca cosa d'ell encara però el poc que conec de la seva literatura m'ha encantat. "Veinticuatri horas en la vida de una mujer" li vaig comprar així que el tenc per casa :)

Aineta dijo...

La veritat es que en Zweig té una sensibiliat especial, un tant femenina, per etiquetar-la d'alguna manera